Empresa del Año
De un tiempo a esta parte, EMC se ha convertido en una de las compañías que mejor se ha ido situando para triunfar con una estrategia a largo plazo de lo más visionaria, que nosotros hemos querido premiar. Hace cinco años, se embarcó en toda una aventura para cambiar su dirección estratégica, que canalizó en la gestión del ciclo de vida de la información. Y, tras una combinación de innovación, adquisiciones tan acertadas como VMware o RSA, y una ejecución acertada, EMC se ha transformado en una empresa de cerca de 15.000 millones de dólares con más de 40.000 empleados operando en 60 países del todo el mundo.

El éxito de su capacidad quimérica se ha ido demostrando en los seis últimos años consecutivos en los que ha ido acumulando unos ingresos con crecimientos de doble dígito en cada uno de los cuatro negocios en los que se diversifica su actividad: almacenamiento de la información, gestión del contenido y archiving, seguridad de la información con RSA, y la contribución de VMware. Además, en 2008 su rentabilidad se ha situado en los 1.350 millones de dólares.
La infraestructura de la información es la médula de la estrategia de EMC, centrada en ayudar a las organizaciones a almacenar, proteger y gestionar la información de manera inteligente y eficaz con objeto de que ésta sea más accesible, localizable, compartible y procesable. Y esta táctica no podía ser más relevante en un mundo donde la información digital se ha convertido en uno de los activos más importantes para las empresas y donde su crecimiento es más rápido e implacable. Asimismo, cubre todas las prioridades que en 2008 se marcaron los CIOs para invertir como la virtualización, almacenamiento, recuperación ante desastres, seguridad, gestión de la información, cumplimiento regulatorio y eficiencia energética.
Lejos quedan ya aquellos tiempos en los que EMC tan sólo se dedicaba a almacenar la información de las grandes corporaciones. Hoy en día, es un proveedor global que atiende a todo tipo de clientes, incluyendo el usuario digital, al que ayuda a gestionar su información personal desde Internet. La evolución de EMC va más allá del almacenamiento con una oferta diversificada, que toca todos los palos: hardware, software y soluciones, y que van desde tecnologías de virtualización hasta de gestión de los recursos de TI. Y todo ello acompañado de su compromiso con el cliente, Total Customer Experience, para superarse en calidad, servicio, innovación e interacción.
De la misma manera, en España la trayectoria de la compañía ha ido en paralelo con la corporación bajo las riendas de José Luis Solla, al que han reconocido su valía profesional aumentado sus competencias como nuevo director regional de EMC para España, Portugal, Grecia e Israel. Le sustituye Miguel Salgado, actual director general adjunto de la compañía en España, como nuevo director general de la subsidiaria española. Y la saludable ejecutoria de EMC España se demuestra en el hecho de que la compañía ha escalado cuatro puestos en nuestro ranking de Líderes 2009, pasando de la 39 a la 35 posición con una facturación estimada de 183 millones de euros, que supone un incremento del 14 por ciento con respecto a 2007.
