Conservación del Agua
Desde el año 2000, la planta de tratamiento de aguas en el sitio de EMC respalda las instalaciones de ingeniería de la empresa que se encuentran en Massachusetts y ahorra millones de galones de agua por año gracias al reciclaje.
Funcionamiento de la planta
La planta utiliza sistemas de agua autodistribuidos (en lugar de municipales) para devolver agua limpia al ecosistema local. Es uno de los primeros grandes proyectos comerciales de Massachusetts para reciclar el agua residual "gris" de las instalaciones y los equipos de procesamiento, para luego reutilizarla con fines sanitarios o de enfriamiento.
El agua se procesa tres veces antes de reutilizarla. En la tercera etapa se utiliza un proceso de purificación de luz ultravioleta de última generación en lugar de la cloración tradicional. Es eficaz y no daña el medio ambiente. Además, elimina completamente la necesidad de almacenar cloro en el sitio.
La planta cuenta con una capacidad para procesar 83.500 galones de agua por día a través de un reactor discontinuo secuencial. La empresa puede reciclar el 100% del agua, gran parte de la cual se recicla continuamente para respaldar los sistemas mecánicos. Si bien el agua está lo suficientemente limpia como para beberla, las personas no entran en contacto con ella.
Durante la construcción de la planta, EMC aplicó el mismo enfoque de calidad y confiabilidad que dedica a la fabricación de sus sistemas de almacenamiento de información. La planta de tratamiento se construyó para que funcione durante las 24 horas, a fin de brindar soporte para los laboratorios de investigación y desarrollo de EMC que operan todo el día. Cuenta con las mismas alarmas proactivas que EMC utiliza en las fábricas, e incluso posee capacidades de failover de componentes y "phone home", para brindar el mismo tipo de confiabilidad total y tiempo activo que ofrecemos a nuestros clientes.
Productos de limpieza que no dañan el medio ambiente
A fin de ampliar su responsabilidad frente al medio ambiente, los proveedores de servicios de limpieza, cafetería y demás proveedores utilizan productos que no son perjudiciales para el medio ambiente, especialmente aquellos utilizados en la limpieza y que podrían llegar a cualquier corriente de aguas residuales cercana.
